Conciliar es una medida que atrae talento a las empresas mejorando la productividad

Una de las cuestiones pendientes en muchas empresas es implantar medidas que faciliten la conciliación de la vida personal y profesional. Mantener nuestra carrera laboral sin que tener hijos y su cuidado sea un menoscabo para la misma. Esto que está muy normalizado en otros países como Suecia, es todavía una asignatura pendiente para la empresa española. Pero es una media que atrae talento a las empresas mejorando la productividad.

Es cierto que en España gran parte del empleo está en el sector del comercio y la hostelería, donde es muy complicado flexibilizar los horarios. Un bar tiene un horario de atención al público, y se complica mucho la gestión si los empleados pueden entrar no a una hora fija, sino con una horquilla de dos horas para elegir.

Hay que realizar un esfuerzo para facilitar la conciliación

En otro tipo de empresas simplemente es un esfuerzo organizativo que no han llevado a cabo todavía, aunque muchas de ellas se lo estén planteando. Especialmente en grandes ciudades, donde la hora punta significa más tiempo de desplazamiento debido a los atascos, dejar a los niños en el colegio supone hacer muchos malabarismos.

En otras empresas se trabajan muchas más horas de las 8 de jornada normal, y se extienden los horarios de forma habitual. Esto hace que la conciliación no sea posible, de manera que se vive para trabajar y el descanso llega en fin de semana en el mejor de los casos. Nadie puede plantearse tener una familia con este plan de vida.

Una empresa que concilia tiene trabajadores más centrados en sus tareas. Más concentrados para poder acabar el trabajo pendiente y poder salir a la hora que necesitan para recoger a sus hijos. Se mejora la productividad, pero también se atrae talento en una franja de edad muy interesante, empleados con experiencia y mucho recorrido profesional por delante.

En algunos casos los trabajadores pueden hacerse autónomos para organizarse de la mejor manera y ajustar horarios, pero en muchas ocasiones esto tiene un precio, trabajar a deshoras, iniciar el día antes y finalizarlo mucho más tarde que el resto, para tener unas horas en las que poder ocuparnos de nuestros hijos.

No se trata solo de una exigencia que tenemos que tener con las empresas, debemos tenerla como sociedad. De otra manera solo aquellos que puedan permitirse pagar a un canguro o tengan a las abuelas a mano podrán soportar la presión de trabajar y tener familia.

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