Cuando los beneficios empresariales están por encima de todo, también de la decencia

A veces la mezquindad humana no tiene límites. Lo podemos ver cada día en diferentes medios. Si hablamos de empresas también se dan situaciones que exceden todo tipo de límites. Esto es lo que parece haber ocurrido en un accidente laboral en una empresa de Chiclana de la Frontera en Cádiz, cuando un empleado que manejaba una carretilla elevadora sufrió un accidente que finalmente le costó la vida.

Hasta aquí podría parecer un accidente laboral. Cuestión de mala suerte. Pero es que los empresarios decidieron quitarle el uniforme de trabajo al accidentado camino del hospital. Pasaba así de un accidente laboral a un accidente simplemente. El empleado estaba manejando una carretilla elevadora y quedó atrapado en el mecanismo de elevación de la máquina.

No es que el empleado no tuviera formación para utilizar esta maquina, sino que no tenía ni la ropa ni las protecciones adecuadas. Toda la ley de prevención de riesgos laborales quedaba en el olvido. Y los beneficios empresariales subían, ya que al fin y al cabo menos gastos, menos seguridad, menos tiempo en hacer determinadas tareas. Lo trasladaron al Hospital, pero declararon que había sufrido una caída fortuita.

De esta forma un accidente laboral se convierte en un accidente común. A la hora de cobrar la pensión para su familia, esta circunstancia es la que se aplicó. No podría ser de otra forma, ya que el empleado ni siquiera estaba dado de alta en la Seguridad Social.

Tras la denuncia de la familia ante la Inspección de Trabajo y con la reconstrucción de los hechos de la Guardia Civil ha provocado la detención de cuatro empresarios que han sido puestos en libertad con cargos tras prestar declaración como autores de un delito de homicidio imprudente.

No se trata solo de que por ambición o avaricia, por ganar un contrato, estos empresarios han destrozado su vida y la de sus familias, han generado la bancarrota de su negocio. Además han provocado la muerte de una persona y han tratado de ocultar su responsabilidad. Y todo por ganar un poco más de dinero.

Dudo mucho que si en el juicio les declaran culpables y están obligados a indemnizar a la familia puedan hacerlo. Lo más probable es que se declaren insolventes. Este tipo de empresarios suelen confundir facturación con beneficio y gastar todo el dinero que ingresan sin pensar en mañana. Si todavía tuvieran algún bien que se pudiera embargar probablemente lo embargue la Seguridad Social para hacer frente a multas o deudas pendientes.

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