¿La inteligencia artificial que no mata a la creatividad la hace más fuerte?

La inteligencia artificial parece abocada a ser el pan nuestro de cada día en el futuro más próximo. Y ante la creciente pujanza de esta tecnología, capaz de obras auténticos prodigios, algunos creativos no pueden evitar pensar que su trabajo pueda eventualmente verse amenazado por los omnipresentes algoritmos.

En torno a la amenaza (o en su defecto oportunidad) que representa la inteligencia artificial para la industria creativa ha girado una mesa redonda celebrada hoy en el marco de DMEXCO en la que han participado Kai Ebert (Fork Unstable Media), Pit Kho (Fleishman Hillard), Verena Sandbote (Dept), Alina Schlaier (denkwer) y Stefan Mohr (Argonauten).


  • Pedir ayuda cuando comenzamos un proyecto es de valientes
  • Los modelos de la economía digital son desconocidos para 7 de cada 10 empresarios y directivos
  • Cómo usar el vídeo marketing para tus redes sociales
  • Como crear servicios digitales que aporten valor real a tus clientes y diferencien tu negocio
  • Pinterest lanza nuevas funcionalidades de compra
  • Tras tres años, Clicars.com ya es rentable con la venta de coches online
  • Tips para lograr vender más por Instagram
  • Qué es Google Analytics, cómo funciona y qué te aportará a ti
  • 12 tipos de contenido para ir armado hasta los dientes a la guerra del content marketing
  • Esto es lo que busca Telefónica al aliarse con Atresmedia y Prosegur
  • Influencers sin influencia: ¿se acaba el reinado?
  • ¿Cómo ganar dinero siendo afiliado?
  • Protege a tu pyme del ransomware con estos tres sencillos pasos
  • Marketing de Contenidos: ¿A quién dirigirlo? ¿A personas o buscadores?
  • Enfóquese en la posventa

A juicio de Mohr, y ante el miedo a la inteligencia artificial que está germinando en muchos creativos, es necesario otorgar el valor que realmente merece a la creatividad humana en una era dominada (todavía no al 100%) por las nuevas tecnologías.

Por su parte, Meier tiene el pleno convencimiento de pasará todavía mucho tiempo hasta que la inteligencia artificial ejerza de reemplazo de las personas, unas personas que al fin y al cabo trabajan orientadas a la consecución de resultados. Desde su punto de vista, el arrollador instinto creativo de los humanos difícilmente va a poder ser sustituido por las máquinas.

Sandbote cree que no hay que dejarse amedrentar por lo que pueda pasar en el futuro (porque estamos hablando, al fin y al cabo, meras suposiciones). Además, con la ayuda de la inteligencia artificial la creatividad puede, de hecho, robustecerse. «No nos engañemos, de todos modos. Es cierto que se perderán muchos puestos de trabajo, también en el ramo de la creatividad», confiesa.

La creatividad y la inteligencia artificial, mejor juntas y revueltas que enfrentadas

Ebert considera que la inteligencia no «matará» como muchos creen profesiones enteras. Se limitará a aniquilar algunos roles y tareas solapadas a tales profesiones. «A mí me resulta particularmente interesante averiguar hasta qué punto puede la inteligencia artificial llevar en volandas la creatividad, hasta casi reproducir el inimitable instinto humano», señala.

Kho aventura que la inteligencia artificial acabará modificando la definición de la creatividad. Hoy por hoy la creatividad está emparentada con la estética y también con la originalidad. «La cuestión es si la inteligencia artificial podrá reproducir o no la inspiración y la originalidad que brotan de las personas», dice.

Más que ejercer de «asesina» de la creatividad humana será sobre todo y ante todo un complemento para ésta. «En el futuro la creatividad nacida de los humanos y la creatividad emanada de las máquinas trabajarán codo con codo», vaticina Schlaier.

Según Ebert, las personas tienen una enorme ventaja desde el punto creativo sobre las máquinas: que son profundamente empáticas y emocionales. Y aunque en algunas áreas las primeras puedan ser reemplazadas por las segundas, las personas siempre dispondrán de tareas a las que hincar el diente (como supervisar el trabajo encomendado a las máquinas).

«El ser humano va mucho más allá de la compilación de datos», sostiene Schlaier. «No hay todavía ningún robot que cuente chistes», apostilla Kho. El humor y la satisfacción de pasar tiempo con otras personas es algo genuinamente humano que no puede ser delegado en ningún caso en la inteligencia artificial.

Vía: Marketing Directo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *